
"El Caso" fue creado a partir de otro periódico de gran tirada que se editaba en la capital del estado. Disponía éste (diario Madrid) de la clásica página de noticias relacionada con el crimen y los temas trágicos que funcionaba al arbitrio de las fuerzas policiales, puesto que por entonces se solían publicar sólo los partes que enviaban dichas fuerzas, así como los de la terrible Guardia Civil (de manera más espaciada). Unos reporteros de esa sección, de la mano de Eugenio Suárez, decidieron hacer una revista aparte en la cual se tratara en exclusiva el mundo del crimen en toda la extensión de la palabra. En un primer momento (1952) hubieron de soportar la atroz censura de las autoridades fascistas, quienes no querían que se divulgasen la creencia de que España era un país lleno de conflictos, delincuencia y (o) crímenes pasionales y debido a ello se les impuso la condición de no publicar más de un crimen nacional en la revista que se editaba, en principio, de forma muy espaciada. Sin embargo, como el periódico fue calando cada vez más en el pueblo llano y las noticias podían ser manipuladas soterradamente por los gobernantes y sus departamentos de control periodístico, pronto pasó a editarse como un semanario.
Aun cuando estuvo cerca de tres décadas en primer plano con notable éxito y lanzó al estrellato a periodistas tales como Margarita Landi o Enrique Rubio (quien años después creó una versión televisiva con un "modus operandis" semejante, también con gran éxito), la cumbre de "El Caso" fue el famoso suceso del Jarabo, criminal que hizo tambalear los cimientos de la sociedad de posguerra. Fue un auténtico "boom" periodístico y además las autoridades y sus servicios policiales quedaron muy bien ya que su captura fue muy rápida (en apenas 24 horas) y confesó "ipso facto". Jarabo fue la última víctima del "garrote vil" (Madrid 4 de Julio del 59), sólo un par de meses antes había sido ajusticiada también "la envenenadora de Valencia""la envenenadora de Valencia" Pilar Prades (Valencia 11 de Mayo del 59)...sólo dos meses después ocurrieron los hechos que dan sentido a este blog.
Pero, ¿porqué causaban tanto interés este tipo de atrocidades en aquellos tiempos?. Seguramente alguien opinará que eso es algo que siempre ha acontecido a lo largo y ancho de la historia de la humanidad, lo que pasa es que ahora todo trasciende mucho, todo o casi todo acaba por salir a la luz o por lo menos se dispone de la posibilidad de denunciar el suceso que se desee evidenciar. La diferencia es justamente esa: que durante el tiempo de la posguerra los sucesos trágicos raramente salíeron a la luz. La gente necesitaba ver reflejado en algún sitio lo que sabía o intuía que estaba sucediendo en su cotidianeidad y nadie contaba por miedo a la metodologia despiadada de la sociedad dominante. "El Caso" les permitió encontrar pruebas de lo que ocurría realmente en aquella sociedad tan traumática.
También hay que valorar otros aspectos que hacen que la gente se fije tanto en esos temas tan oscuros de cualquier sociedad. El periodismo detectivesco, dónde subyacen la mayoría de los ingredientes que suelen deambular a través de ese tipo de historias, ya sea la incertidumbre, el deseo, el poder, la sangre,el robo y hasta el acertijo macabro tipo A. Christie, es uno de ellos. Los bajos instintos de cada cual, que parece son alimentados con las narraciones de sucesos por el estilo, es otro de ésos aspectos y dá que pensar sobre los porqués de que la sociedad dé tanto crédito a las historias de los asesinos en serie.
Aspectos políticos, sociales o morbosos pudieron mover a aquella sociedad a encumbrar a un semanario que se convirtió en una referencia periodística a pesar de su claro sabor a portavoz estatal y amarillismo. La historia nos dice que su éxito se debió también a cuestiones de evolución en el tema de las comunicaciones sociales, prueba de ello es que cuando apareció la TV perdió relevancia paulatinamente y otros espacios televisivos ocuparon su lugar hacienco que pasara a ser un semanario intrascendente. Con la aparición de revistas como Interviu y la liberación de las cadenas de TV, terminó por desaparecer (años 80). Pero fue muy importante en la España de la Posguerra.
Etiquetas: historia, historias, politica, periodismo, sociedad, literatura, crimen
Aun cuando estuvo cerca de tres décadas en primer plano con notable éxito y lanzó al estrellato a periodistas tales como Margarita Landi o Enrique Rubio (quien años después creó una versión televisiva con un "modus operandis" semejante, también con gran éxito), la cumbre de "El Caso" fue el famoso suceso del Jarabo, criminal que hizo tambalear los cimientos de la sociedad de posguerra. Fue un auténtico "boom" periodístico y además las autoridades y sus servicios policiales quedaron muy bien ya que su captura fue muy rápida (en apenas 24 horas) y confesó "ipso facto". Jarabo fue la última víctima del "garrote vil" (Madrid 4 de Julio del 59), sólo un par de meses antes había sido ajusticiada también "la envenenadora de Valencia""la envenenadora de Valencia" Pilar Prades (Valencia 11 de Mayo del 59)...sólo dos meses después ocurrieron los hechos que dan sentido a este blog.
Pero, ¿porqué causaban tanto interés este tipo de atrocidades en aquellos tiempos?. Seguramente alguien opinará que eso es algo que siempre ha acontecido a lo largo y ancho de la historia de la humanidad, lo que pasa es que ahora todo trasciende mucho, todo o casi todo acaba por salir a la luz o por lo menos se dispone de la posibilidad de denunciar el suceso que se desee evidenciar. La diferencia es justamente esa: que durante el tiempo de la posguerra los sucesos trágicos raramente salíeron a la luz. La gente necesitaba ver reflejado en algún sitio lo que sabía o intuía que estaba sucediendo en su cotidianeidad y nadie contaba por miedo a la metodologia despiadada de la sociedad dominante. "El Caso" les permitió encontrar pruebas de lo que ocurría realmente en aquella sociedad tan traumática.
También hay que valorar otros aspectos que hacen que la gente se fije tanto en esos temas tan oscuros de cualquier sociedad. El periodismo detectivesco, dónde subyacen la mayoría de los ingredientes que suelen deambular a través de ese tipo de historias, ya sea la incertidumbre, el deseo, el poder, la sangre,el robo y hasta el acertijo macabro tipo A. Christie, es uno de ellos. Los bajos instintos de cada cual, que parece son alimentados con las narraciones de sucesos por el estilo, es otro de ésos aspectos y dá que pensar sobre los porqués de que la sociedad dé tanto crédito a las historias de los asesinos en serie.
Aspectos políticos, sociales o morbosos pudieron mover a aquella sociedad a encumbrar a un semanario que se convirtió en una referencia periodística a pesar de su claro sabor a portavoz estatal y amarillismo. La historia nos dice que su éxito se debió también a cuestiones de evolución en el tema de las comunicaciones sociales, prueba de ello es que cuando apareció la TV perdió relevancia paulatinamente y otros espacios televisivos ocuparon su lugar hacienco que pasara a ser un semanario intrascendente. Con la aparición de revistas como Interviu y la liberación de las cadenas de TV, terminó por desaparecer (años 80). Pero fue muy importante en la España de la Posguerra.

Ese periódico estaba muy controlado por las fuerzas del estado y decían lo que a ellos les interesaba y no a los periodistas, por esto cogieron fama de "gente afín con la derecha".
ResponderSuprimirLa verdad es que todos los periódicos y revistas estaban muy controlados y en ellos se decía lo que les interesaba que saliera a la luz, e incluso se hacía propaganda fascista a través de sus páginas sin que se pudiera evitar. Conclusión: no es que los periodistas fueran de esa condición, sino que para ejercer tenían que "tragar" con las imposiciones que se les indicaba para así poder seguir con su tarea.
ResponderSuprimirPero ¡qué morbosa es la gente!, no hay más que recordar como acudían a contemplar las ejecuciones desde tiempos inmemoriales, ya fuera a través del garrote vil, la horca, la hoguera o la guillotina. Supongo que hay gente a la que les fascina ver en directo la faz de la muerte o quizás sea otra cosa, no sé, no sé.....
ResponderSuprimirEl morbo de las ejecuciones da para varios blogs y no está relacionado con ningún tipo de sociedad en exclusiva. A mí lo del garrote vil me parece especialmente vil, lo mismo que fue lo de la hoguera. Sin embargo, la guillotina y hasta la horca como son cosa de unos segundos pues no parece tan cruel, dentro de lo macabro que resulta todo esto.
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